La reina actuó tres veces en dos días. Imágenes de su brillo en su página: www.valentinabalbi.com.
Acá sólo hay lugar para la babeada.
La foto es del sábado a la noche, cuando hacía calor en la frontera.
La reina actuó tres veces en dos días. Imágenes de su brillo en su página: www.valentinabalbi.com.
Acá sólo hay lugar para la babeada.
La foto es del sábado a la noche, cuando hacía calor en la frontera.
Escrito en Bitácora Diaria | 1 comentario
Escrito en Bitácora Diaria | Deja un Comentario »
La última vez que estuve en Rosario te vi de lejos. Andabas lento y vencido.
Me dije que sería mejor reencontrarnos en otro lugar. Pero ahora no sé si habrá reencuentro, si habrá lugar.
Había mucho tránsito, mucho ruido. Y un imbécil demasiado apurado como para detenerse a hacer lo que correspondía.
Cuando vaya a Santiago no voy a juntar preguntas para que me las respondas en Rosario.
Voy a cruzar el Dulce, a juntar silencios para hablar tu mismo idioma.
Escrito en Bitácora Diaria | Deja un Comentario »
Una de las personas más influyentes en mi cultura “se fue a los pagos del Tata Dios” como él decía.
Nos separamos hace muchísimos años, y siempre quedó para después el reencuentro.
No puedo decirte nada. Estoy mal ahora.
Escrito en Bitácora Diaria | Deja un Comentario »
Escrito en Bitácora Diaria | 1 comentario
Allí donde duele, río; allí donde duele, canto;
allí donde bifurca la línea el quiromante
salto a la otra orilla para no caer.
Allí donde duele, espero; allí donde duele, sueño
que los pequeños mundos con sus pequeñas sangres
traen los otros cuentos que me van a hacer feliz.
Escrito en Bitácora Diaria | 1 comentario
Escrito en Bitácora Diaria | 1 comentario
Extraño Rosario. Quiero caminar por el Parque Alem,entrar al Easy, ir a la cancha y volver por la avenida hasta el puente. Volver por Rondeau hasta Alberdi y su veredita en el Scalabrini Ortiz. Llegar a la Terminal por Constitución y cruzar al Patio de la Madera. Agarrar por Francia desde la facultad hasta la radio. Seguir hasta el Parque Independencia. Recorrer el lago y juntar bellotas de roble. Pararme y mirar alrededor. Una y otra vez. Seguir por Oroño y bajar por 27 de Febrero. Ver amigos. Emocionarme por los hijos de mis amigos. Ver familiares. Reencuentros. Buena cerveza. Carne comestible. Lechuga mantecosa de La Gallega. Una y otra vez. De ida y de vuelta. Elegir un buen espectáculo para la noche. El Círculo. El Astengo. Algún músico amigo, en el Olimpo por ejemplo. Pasar por mi escuela. Caminar por San Martín hasta La Reina. Rodear el Gabino Sosa. Volver por la autovía al centro. Meter la mano en territorio boliviano. Subir por el Anfiteatro y llegar al Planetario. Leer todos los cartelitos y continuar por el Parque Urquiza por Libertad. Bajar en San Juan a la Belgrano. Mirar de reojo Canal 5 y seguir hasta el Monumento. Voltearme al pie de la Torre Aqualina. Entrar al Patio Cívico y mirar el río. Caminar por el centro ordenadamente para no perderme nada. Comprar castañas. Y el pan de La Distinción. Ir a saludar al colorado de la casa de fotos. No nombro nada porque es todo. También el Museo Ángel Gallardo. Sacar un par de libros en la Biblioteca Argentina. Bajar por la peatonal, entrar en librería 9 de Julio. Subir por Belgrano al norte. Los tres kilómetros de centros culturales hasta Pichincha. Y el Museo de la Memoria. Enfilar hacia la Terminal. Y volver.
Escrito en Bitácora Diaria | 2 Comentarios »
Escrito en Bitácora Diaria | 2 Comentarios »
Escrito en Bitácora Diaria | 3 Comentarios »
Escrito en Bitácora Diaria | 2 Comentarios »
Y bueno, nos pasan estas cosas. En días en los que estrellas rutilantes se inscriben para siempre en el éter, se nos escapó también Andrés Cascioli.
Aunque estos años de distancia con parte de mis cosas me hayan mantenido lejos de la cultura gráfica, lo mismo se me da por sentir su desaparición.
Y también lo lamento por mi viejo, quien no está para hacerlo por sí mismo; incluso hasta quizás lo haya recibido ansioso si es que existe esa utopía de la que siempre dudamos, Ernesto.
Es cierto que estamos cada vez más solos. Pero no perderíamos nunca algo que no ganamos alguna vez. Por eso cuando el desconcierto nos cruza las miradas en la hora oscura sonreímos en silencio celebrando una vida tan maravillosa.

Escrito en Bitácora Diaria | Deja un Comentario »